El ¿antepenúltimo? ataque del comercial.

Desde que decidí tener como mantras personales Sea lo que sea que venga y Soy agua, las cosas siguen igual que siempre, regular tirando a mal con vistas a todo puede empeorar en un momento. Pero al menos ahora me quejo menos. Y eso si que es un cambio. ¿Que los de la inmobiliaria deciden putearnos otro poco? Yo me lo tomo con calma y pienso que si no sale bien, legalmente estamos cubiertos hasta el 6 de julio, y si no es esa mi futura casa, bueno, ya encontraremos otra. (aunque claro, a ese precio lo veo difícil. Hay que ver cómo han tangado a los vendedores de mi futura casa, los de arriba han vendido por 10 milloncejos más) Son unos pesados los de la inmobiliaria, expertos en técnicas agresivas de venta. Gwiyath, huye, corre, no mires atrás. Tal y como han ido las cosas y si por fin nos dejan quedarnos con el piso, no podremos mudarnos hasta dentro de varios meses, porque los muebles tardan una media de 2 meses en servirlos, en agosto no trabajan las fábricas, y todavía no los hemos elegido. En abril y mayo fuimos a varias tiendas, y pensábamos que como la casa sería oficialmente nuestra a principios de junio, ir entonces a reservarlos. Pero claro, no vamos a comprar muebles para un piso que a pesar de tener un contrato de compra-venta, tan sólo es virtualmente nuestra. Un lío, vamos. Rayando el absurdo. Y ahora adornado con amenazas por parte del comercial de la inmobiliaria. Soy agua.