San Juan.

Hoy es San Juan, inicio oficial del verano. Es otra cristianización de una fiesta pagana, Litha, uno de los cuatro sabbats menores, que se celebra el 21 de Junio, cuando verdaderamente se produce el cambio de estación. (en realidad, varía entre el 20 y 23 de junio, dependiendo de la rotación de la tierra.) En ambas fiestas se celebra el Solsticio de Verano. Es un día repleto de celebraciones que, con distintos nombres, veneran lo mismo, el Sol, el día con la noche más corta, la luz que gobierna sobre las tinieblas, una época de fertilidad donde todo se renueva tanto para el hombre como para el resto de la naturaleza y los Dioses. En Wicca se celebra el embarazo de la Diosa ocurrido en Beltane, y ello viene a aumentar los honores al Dios: está en su cénit, su luz ha vencido a la oscuridad y celebra su futura paternidad.
Tradiciones, muchas, y una vez más vemos cómo esta Europa de raíces tan cristianas sigue saltando sobre hogueras y quemando cosas que son símbolos de todo aquello que quieren dejar atrás o mejorar. Es todo un rito de purificación, atravesar el fuego, purificar con su humo nuestro cuerpo para lograr nuestros deseos. Sin prestar atención a toda esta simbología, se está saludando al Dios en su día de gloria, pidiendo que nos purifique y que nuestra vida se vea colmada con aquello que pedimos mejorar u olvidar. No suena muy cristiano, pero claro, es San Juan, todo ésto se realiza teniendo de invitado a un santo, y aunque la gente en general ha olvidado el verdadero significado de la celebración del solsticio, seguimos rindiendo culto y celebrando los mismos ritos que nuestros antepasados. (modo ironía on) Raices cristianas, claro, en qué estaría yo pensando. (modo ironía off)

* Foto fusilada de la edición electrónica del periódico 20 Minutos