Son sólo nervios.

Ya estoy de vuelta en los madriles. Y parece que por fin las piezas del puzzle van colocándose y dejan entrever el resultado final.

Ayer tuve la entrevista para el aeropuerto. La primera parte, la entrevista propiamente dicha, bien, creo. Preguntas típicas en estas situaciones: quién eres, defínete con tres virtudes y tres defectos, qué puedes aportar a esta empresa, por qué quieres trabajar con nosotros... Y también otras menos predecibles, personajes históricos que te han marcado, qué animal serías, qué te hubiese gustado inventar... Un ambiente bastante agradable y un entrevistador muy simpático. Y luego, a la entrevista en inglés. Dos aspirantes y una americana. El chico que lo hizo conmigo, dios!!, un dominio casi perfecto del idioma, tranquilo, comedido, super correcto. Así que tuve que cambiar de táctica: nada de enrollarme, dejar que él llevara el peso de la conversación y yo comentar todo, apuntillar todo, con frases cortas. Y creo que bien. La entrevistadora creó un ambiente distendido, como de amigos en un bar. Dios mío, estoy de los nervios. Ni idea de si nos llamaran a todos los entrevistados para el curso, si lo hacen, para qué curso, qué fechas... hace dos días era un bibliotecaria infeliz y ahora no se qué sustantivo laboral debo aplicarme.

Y lo más esperado los últimos meses: ¡¡Por fin se han dignado a tasar el piso!! Esta mañana a las 11, y ya está. Crédito aprobado, y si los dioses quieren, el martes, como mucho el miércoles, firmamos las escrituras. Durante segundos tendré un montón de pasta en el banco, firmaremos, y ese dinero virtual pasará a otras manos de las qué también desaparecerá en minutos. No comprendo bien cómo se juega tanto con tanto dinero que realmente no existe. En fin, una cosa menos, espero, porque después de este último mes no quiero vender la piel del oso antes de cazarlo. Así que os pido, por favor, por favor, por favor, a poner velitas a "tos" los santos, o santas, o duendes, o espíritus o lo que sea. Que cuanto antes tenga la casa, antes la inauguraremos. Y estáis todos invitados. (traeros un mono o una bata de trabajo, que me han dicho que quitar el gotelé mancha bastante. Y ya sabéis que la fiesta de inauguración es temática: "Adios gotelé".)

Conclusión: tengo el estómago cerrado, unos nervios perennes que prometen durar como mínimo otro mes, un ataque de acné asesino en la mejilla derecha, y encima el médico de Gwiyath me amenaza al ritmo de "espejito espejito, quién es la más delgada del lugar?". Pero eso es otro post y emplazados quedáis.