Sin imaginación para titular esta entrada.

Hace unos días, buscando un mail de registro para ver una contraseña, me encontré con ésto. Resulta que estoy registrada en Myspace desde marzo de 2001 ¡y yo sin saberlo! Si es que una es pionera hasta en los lugares virtuales de moda. Sin comentarios.

Y hoy, leyendo por esos blogs de dios, me encontrado con una muy buena noticia en Historias de Hadas. ¡La Nefertiti se une a la vida en pareja! ¡Viva! ¡Que suenen las fanfarrias! ¡Que tiren pétalos de rosa desde el campanario! ¡Viva! ¡Viva! ¡Tope guay! (si, qué pasa, soy de la generación del nuevo anuncio de Coca Cola). Enhorabuena, preciosa. Se me hacía raro que no hubiera nadie en mi entorno que no viviera en pecado, aunque creo que las campanas de boda no tardarán mucho en tañir para ella. Avisa con tiempo nena, que me tengo que quitar las lorzas post tabaco.

Y siguiendo con mi vida, continúo en un extraño estado zen. Soy agua, my friend, me dejo arrastrar por la corriente positiva que rodea a casi (hola Marius) todos los que están a mi lado. Aunque creo yo que si sigo siendo agua arrastrada por la corriente del positivismo más radical, acabaré hundida en el fondo del negro pozo del catastrofismo del que nunca debería haber salido. Espero que al menos el pozo no tenga gotelé.