Esta casa está sorda

Pues Gwiyath ya se ha ido a Puertollano, y esta casa se ha quedado sorda, que diría mi abuela. En fin, han sido unos días para la gloria. Y aún me quedan unos minutos de silencio y soledad hasta que venga el Shalotto (a falta de nick web, queda bautizado temporalmente mi maridín como Shalotto). Y mañana no trabaja. Me encanta que descanse los domingos, pero justo mañana como que no. Es la cruz de ser la esposa de un fanático de los deportes. Por la mañana quizá me salve, aunque no cantaré victoria porque con el Digital+ siempre hay algún partido de algún deporte en algún lugar del mundo. Y por la tarde...¡no quiero ni pensarlo! A las 5, los partidos de los equipos que se juegan el descenso, a las 7 súper Alonso contra el mundo, y por último, la guinda del pastel para cualquier aficionado al fútbol, el final de la liga. Y no un final cualquiera, no, uno no apto para cardíacos. Ya se que esta denominación ha sido utilizada por todos los periodistas deportivos del país, pero es que es cierto. Veremos el lunes cuantos ataques de corazón ha habido en esas horas. Y si el Madrid gana, ¡fiesta! Y todo colapsado una semana. Como si no fuera ya dificíl moverse por Madrid sin las celebraciones futbolísticas.

Como diría Forges "País"...

Edito: Bien, el Shalotto ya está aquí, y tonta de mi, cómo se me había podido olvidar la vuelta de clasificación en el circuito de Indinapolis. En fin...